Publicidad:
La Coctelera

CUANDO AL AIRE LE CUESTA RESPIRAR

Deseos de sombras y susurros que ocurren en mi interior Página no apta para menores de 18 años.

4 Mayo 2007

Nuestros operadores están ocupados por favor espere o vuelva a marcar pasados unos minutos.

Esa es la frase más repetida cuando llamo a mi Destino. Escucho una melodía de un piano desafinado y pobre. Más bien un organillo. Más bien la música que emitiría una nintendo de 8 bits. Nadie contesta. Se consume mi tiempo y mi dinero. Ahora ¿Hola, sí? Aleluya, hay alguien. Tengo tantas preguntas que hacer. Reflexiono cual de ellas debe de ser la primera. Probaré suerte ahí va:

.

.

Querido destino, he conocido a una mujer, no sé si me gusta mucho o no me gusta nada, no sé si tengo miedo o ya nada me importa, no sé si quiero oír palabras como amor, querer, amar, san Valentín, o mejor no oírlas nunca más. No sé si quiero casarme y luego separarme con tres hijos, una hipoteca y un mal trabajo siendo esclavizado por mi ex-mujer y su novio, que encima es un estafador que la está utilizando mientras abusa de mis niños. No sé si quiero que un día me denuncie por malos tratos y acabe con mis huesos en una prisión rodeado de muchos de mis incondicionales amigos. Después de salir, no me apetecería nada dormir entre cartones. Hay muchos moribundos y muy pocos sitios donde parar. Detenido ahora en el camino, observo un cartel con tres direcciones. Las leo. "Hacia allá", "hacía acá" y "a ninguna parte". Los carteles están un poco usados y diría que está hasta movidos. El camino de tierra está lleno de huellas. Muchos han sido los que han pasado por aquí.

.

.

Destino, ayúdame. Hacía donde dirigirme es la duda que me planteo.

Todavía es posible que vuelva a querer o ya no es posible. Hay quien se enamora muchas veces, pero realmente no se enamora, sólo finge ante los demás que lo está. Como odio a ese tipo de gente. Yo siempre me enamoré de verdad. Tal vez, Destino, me convierta en escritor famoso. O tan sólo en un loco enfermo que dentro de unos años acabará en un grupo de ayuda para aquellos que consumieron muchos anabolizantes. Ni abierta, ni cerrada me dejas la puerta. Que desilusión más grande. Qué opinaran mis difuntos de todo esto. Que decisión debería de tomar. Lo estoy haciendo bien o francamente mal. No oigo la música apropiada. Ya es hora de responder a algunas preguntas desiertas. Hacía delante, iré hacia delante, pero no dejo de mirar hacía detrás, por si me siguen, por si me persiguen. Los señores de negro siempre están colocados arriba de las pirámides y nos miran, nos huelen desde sus alturas. Andan tras todos nosotros. Ellos controlan lo que dirá nuestro destino. Son los que mandan. Los que se ocupan de todo. Los que manipulan. Los que hacen las guerras y los que siempre las ganan. Encierran en sus infiernos a quienes designen sus carcajadas. Para ellos el mundo no es un molino. No da ni una vuelta. Sólo para nosotros gira todo a nuestro alrededor. Será ella uno de los señores de negro.

.

Tristeza. Siento que me utilizarás. Que seré ese parche romántico que te ha faltado en tu vida de consumismo. Que mis alegrías tienen que suponer el plástico y el pegamento que mantengan tu hinchable en el agua. Y yo como una tabla de surf rota, navego por tus mares sosteniendo a la vez que nado, los pedazos rotos de unas olas anteriores. La roca está cerca y los señores de negro lo saben. Me van a hacer chocar contra esta. Lo sé. Lo estoy viendo. Estornudo. Estornudo el mar salado de tus besos que no saben a nada. Ahora ellos se ríen. Aparento que los miro con respecto y admiración. Dejadme en paz, dejadme en paz, pienso una y otra vez. Intento rezar algo antes de chocar contra la dura piedra pero ya casi no me acuerdo. Tan sólo frases troceadas que no enlazan ningún orden.

Veo una luz. Luz blanca. No me ciega porque puedo verla. Imagino que tiene que ser la respuesta de mi Destino. Para una vez que me ha cogido el teléfono espero que conteste. Que remedio. De lo contrario probaré a seguir llamando. "Nombre", dice una voz. "Nombre". ¿Sí?, Contesto. ¿Es a mí? "Nombre". No te voy a decir nada porque yo no existo. El único que por ahora existes, eres tú y toda la basura que está a tu alrededor, sigue buscando, a lo mejor entre todos los restos de este gran vertedero hay algo que te sirva. No te diré nada más. Ya se acabará tu vida y vendrá tu muerte. Elige bien el color del ataúd y el tamaño. El día de la resurrección de todos los muertos, de todas las almas está por venir. Tú cama es tu descanso. Tu muerte es tu vida. No lo olvides...

servido por crepuzculo 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

crepuzculo

crepuzculo dijo

Lo que escribo no séra muy bueno, pero las fotos están muy bien.

4 Mayo 2007 | 08:27 PM

meneame.net

meneame.net referenció

Cuando llamé al destino

Se describe un ser que no sabe muy bien a donde va, pero que tampoco sabe a donde no ir. Una de las muchas historias de escritores anónimos que podemos encontrar por internet. Pinchad. Lo mismo os gusta.

4 Mayo 2007 | 08:34 PM

Nalia

Nalia dijo

Curiosa metáfora has relatado. No he podido parar de leer, me ha gustado mucho. Hay una frase que publiqué en mi blog que quizá te ayude y te proporcione una mejor respuesta que tu destino incierto. Cuando quieras, visítame.

4 Mayo 2007 | 09:13 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de crepuzculo

CUANDO AL AIRE LE CUESTA RESPIRAR

ver perfil »
contacto »
Intrépido escritor que intenta dar consuelo y tranquilidad a sus sentimientos por medios de estas palabras y así tratar de hacerse a sus ojos un mundo mejor.
Contador Gratis

Fotos

crepuzculo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera