El señorito
.
Una de las cosas que me propuse en la vida fue defender los buenos valores. Todavía lo sigo haciendo.
.
Tras muchos mensajes logré hablar con ella. Mi mejor conocido me dijo que la llamara que no me iba a arrepentir que se sentía muy sola y no tenía ningún amigo. Salí a dar una vuelta nocturna con unos compañeros de batalla. Esa noche no éramos un comando de guerra, más bien parecíamos un grupo de domingueros que salen al campo a dar una vuelta.

.
Entramos en un sitio que acaban de abrir hace poco. Un lugar de moda. De esos que tienen camas y una decoración muy exquisita. Como diría algún ser que fuese de derechas un sitio para maricones. Me pedí un ron con sabor a sandía de esos que vienen en una botella para ir a tono con el pub. En el local había mucha gente y muchas mujeres guapísimas, pero yo estaba muy cansado y no tenía fuerzas ni para morder una magdalena.
.
Poco antes de entrar le había mandado un mensaje a una perfecta desconocida por si se apuntaba. Integrar a las personas es algo importante. Por lo que sabía tenía problemas de timidez y necesitaba conocer gente. Cuestión ardua para alguien que no respondía mensajes a no ser que le mandases tres. Muchas veces más vale pecar por exceso que por defecto y mi imaginación estaba idealizando a esta persona como aquel inesperado amor perdido de mi vida. Siento fiel a mis pensamientos la llamé. Ella me había dicho en el último de sus mensajes que subiera a su casa, pero no me había dado la dirección. Tras muchos tonos me cogió el teléfono. Me sorprendió lo tosco de su habla.
Inmediatamente pensé en todos aquellos travelos que en una ocasión vi en una gran vía. Menuda papeleta. Pero que más da, tenemos que ayudarnos los unos a los otros, y concretamente a eso me dedico yo ayudar.

Me contó su historia. Joven inmigrante huida de su país debido a los abusos de su padrastro y a una madre que prácticamente le importa lo mismo su hija que un mueble de su casa. Recomendada por una tía suya la cual reside en Almería, entró a trabajar como sirvienta en casa de un adinerado cuya naturaleza le fue confundida al nacer. Este señor maniático de la limpieza, andaba de aquí para allá y ella y su juventud se sentían muy solas.
.
No me puedo imaginar como sería mi vida teniendo diecisiete años en un país que no es el mío, con gente que no conozco y siendo el esclavo de un mariquita. Está persona merecía toda mi atención. Jamás pensé que en el siglo veintiuno existieran los siervos. Aquellos feudos de nobles todavía no se habían extinguido. "El señorito es muy bueno y siempre me ha tratado muy bien" decía ella conversando por teléfono. "No quiere que me marche pero yo no sé si hacerlo, me gustaría ir con mi tía". Procuré asesorarla lo mejor que pude, tenía un poco de curiosidad por conocerla tras charlar veinte minutos. Le indiqué que bajase de su casa y se tomase algo conmigo. Me saldría más barato que gastarme mi sueldo por teléfono. Ni se negó ni aceptó, seguimos hablando.

De repente escuché a través del móvil como alguien llamó a su puerta. Me comentó que era un amigo del señorito, que le dijo que iba a venir. Que su mujer era médica y que esa noche tenía guardia. Ella me lo describió como una persona de cerca de cuarenta años.Era su vecino.
.
Dios mío, me eché las manos a la cabeza. Yo procurando tener una conversación con ella con ninguna intención impropia de mi moral y por lo visto hay personas que no tienen ni moral, ni vergüenza. Me comentó que la llamase más tarde dentro de unos minutos. No lo pensaba hacer. Las camisas sin mangas no entran. Pobre mujer. Condenada con a una edad tan temprana. Quería ayudarla, pero sé que el problema me venía grande. No sabía quien era el tal señotiro, sólo conocía al amigo de otro amigo de éste. Mi ánimo de aventurero y escritor siempre hace que arriesgue un poco. Me puse a pensar en lo que le estaría haciendo. Realmente me importaba y no la conocía. Lo mismo era la novia de chuky, pero no se merecía eso.
.
La bondad de las personas hace tiempo que se perdió. Atrás quedaron tiempos de integridad. Somos muy pocos los que aún tenemos los ojos abiertos. Pobre desconocida. Ahora limpia, mañana cobrará por su cuerpo y estará éste lleno de sustancias ajenas a la naturaleza. Espero que se encuentre bien. Ahora no es el momento de llamarla. Ya le ofrecí todo cuando podía, si quiere algo me llamará...

aguila-guerrera dijo
MMMMMMMMMMMMMMM!!! QUE HISTORIA TAN ALUCINANTE!
ME HUBIERA GUSTADO QUE TUBIERA UN FINAL FELIZ COMO TODAS LAS TELENOVELAS...
PERO HICISTE BIEN!
TE ESTOY SIGUIENDO....
24 Abril 2007 | 01:52