Suciedad en el Alma
Suciedad en el Alma
Me siento sucio. No tengo sentimientos. Los que he perdido. Mi alma salió volando de mi cuerpo, y por estos días lo prefiero así. Parece más fácil afrontar la realidad de esta forma. Pero no me siento feliz.
Escucho una voz casi vacía. Es difícil de oír. No entiendo el mensaje que me envía; dice algo de que me marche, de que me vaya.Que no debo de estar ahí. Soy un actor, estoy representando un papel. Cometo todos los pecados que se puedan cometer. Mi alma agonizante hace lo que le dicta mi cuerpo. Los segundos de placer efímeros se anteponen al resto de horas, días y meses que me pasaran factura. Salir de una situación como esta no es sencilla. Todo lo que deseo expresar se encuentra dentro de una enorme botella color verde con un montón de papeles en los que se encuentran escritos mis mejores deseos; Paz, Amor, Felicidad...

He apretado muy bien el corcho. Está hecho con buenos materiales; Culpa, Miedo, Pasado, Angustia, Preocupación. Mi mano derecha presiona la botella, mientras mi mano izquierda sujeta el extremo superior taponando la salida. Lucifer no merece mi alma. El alma pertenece a otro mundo. En cierta ocasión se la mostré y cuando vi lo que hizo con ella no me gustó. Apenas le concedo unos segundos de mi presencia. No espero su llamada...